La trampa de la expectativa

Me parece curioso ver la forma en que se desarrolla el “mundo de las citas”. Ese lugar en el que los solteras y solteros buscan casi con desesperación a alguien que cumpla sus expectativas para iniciar ese cuento de hadas que todos anhelan (y que aún nadie me ha comprobado que exista).

Viendo desde lejos, y tal vez detallando lo necesario, se notan algunos fenómenos: Gente que en espera de encontrar el amor de su vida prueba con cada intento de pretendiente que se aparezca “para ver qué pasa”, y terminan peor de lo que empezaron. Con cada nueva pareja planifican su vida aunque sólo tengan 24 horas de relación. Estas personas ni siquiera se dan el tiempo de pensar realmente qué tipo de persona quieren en su vida para poder compartirla; entregándose a totalidad sin distinción ni razón y esperando recibir lo mismo por arte de magia.

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Luego están aquel y aquella cuyas expectativas sobre esa persona son en exceso altas. Piden una lista de requisitos igual o superior a la de un banco para acceder a un crédito, y si el o la afortunada cometen un error, la patada que les van a dar será digna de un récord Guiness. Estos llenan su cabeza de ideas irreales sobre alguien que solamente es un ser humano como él o ella y que difícilmente va a reunir todo lo que ellos creen que necesitan en el otro para ser felices, sólo porque en su mente existe esa idea, cómo sí la gente se mandara a hacer para el bienestar de otro o estuviera obligada a cumplir con sus ideales. Esperan que su pareja sea un tipo de súper héroe que les va a solucionar la existencia a través de sus múltiples capacidades sociales, amorosas, sexuales, cognoscitivas y, muy probablemente, económicas.

Al final lo importante, lo real, es que uno no puede dejar de tener una idea de lo que quiere en una pareja, pero de eso a cualquiera de los dos extremos mencionados es mejor irse con cuidado ¡A ver! Busquemos seres humanos, que al fin y al cabo eso es lo que todos somos, imperfectos seres humanos, y en lugar de exigirle a un segundo características superiores, pensemos si nosotros estaríamos con alguien como nosotros mismos o si tan sólo estaríamos dispuestos a cambiar por la exigencias de una pareja hacia nosotros.

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